11 sept. 2012

MEDITACIONES EN TORNO A LA EDUCACION NACIONAL

Hablar sobre asuntos de educación nunca ha sido tarea fácil. Se dice que ella es la acción y efecto de educar.
Emmanuel Kant. ha definido a la Educación como el desarrollo en el hombre de toda la perfección de que es capaz su naturaleza, y Jacobo Rousseau ha dicho que es la evolución armónica progresiva de las diversas facultades humanas de un modo integral.
Haciendo a un lado el influjo que en la educación tienen los caracteres, rasgos y aportaciones recibidas por la herencia, son de capital importancia las influencias todas del ambiente en que la existencia del niño y del adolescente transcurre, especialmente el familiar, el escolar y el social.
Cuando una nación es grande, es buena también su escuela, y lo mismo debe decirse de su religión, de su política, de su economía y de otras cosas más.
La fortaleza de una nación se produce íntegramente. Si un pueblo es políticamente vil, es vano esperar mucho de la escuela más perfecta.
Instituciones inglesas de enseñanza básica son ejemplares, y las universidades alemanas y norteamericanas son instituciones modelo. Aunque fuesen perfectas la segunda enseñanza inglesa y las universidades antes mencionadas, estas serian intransferibles, porque ellas son solo una porción de sí mismas. Su realidad íntegra son los países que las han creado y mantienen.

La escuela, como institución normal de un país, depende mucho más del aire público en que íntegramente flota, que del aire pedagógico artificialmente producido dentro de sus muros. Sólo cuando hay ecuación entre la presión de uno y otro aire (aire público y pedagógico) la escuela es buena.
Por ello, es imprescindible que el magisterio deba hacer un análisis y un recorrido histórico de la pedagogía y de sus grandes precursores, así como también revisar el aire público que se respira en México, es decir nuestra idiosincrasia, nuestro entorno social y nuestra formación psicológica.

Y que podemos esperar si la televisión, el Internet, los celulares y el entretenimiento chabacano de todos los días, fragmentan la totalidad de nuestro tiempo, empobreciendo nuestra cultura con información superflua, hueca y de espectáculo barato, incrementando con ello, la apatía y la enajenación de las relaciones humanas.
Otro problema mencionado es la irrelevancia de los contenidos educativos para la vida práctica y la cultura de los alumnos.
Poca relación tienen los contenidos educativos para la vida práctica y la cultura de los alumnos, lo que provoca profundo desinterés y confusión.

La educación que debería ser una experiencia gratificante, se convierte en una rutina sin sentido real para los alumnos. Se hace poco esfuerzo para orientar a los estudiantes a su real vocación, dando por resultado un exceso de economistas, abogados, contadores, administradores y una escasez notoria en las aéreas de las ingenierías.
También es útil observar que por conducto de los medios de comunicación, se está produciendo en nuestro país una grave aculturación.
Nuestra cultura, nuestras tradiciones, así como nuestro idioma lamentablemente se han ido deteriorando. Todo ello, con la complacencia del gobierno y las autoridades educativas.
De ahí la importancia imperativa de proponer que la educación de los mexicanos, sea un asunto de Seguridad Nacional.
Un pueblo debidamente educado no admite sometimiento de ninguna índole, y su integridad soberana se mantiene incólume.

Aquí fuera necesario que el gobierno federal por conducto de las Secretarias de Educación Publica y de Gobernación establecieran un control adecuado y eficaz para evitar la vulgaridad, la frivolidad y los contenidos mediocres con que las empresas de comunicación enajenan a la sociedad mexicana.
Algo que debe interesarnos de manera especial, es la calidad de los egresados en los diferentes niveles del sistema educativo mexicano.
Encontramos en ellos un atraso superlativo en lo que se refiere a la cultura de humanidades; de aquí lo importante que resulta hacer una revisión a detalle de los planes, programas y contenidos que se exigen en la enseñanza básica y media superior.
En esta reestructuración académica, deberá fortalecerse la enseñanza de la cultura: ella es el sistema de ideas, el repertorio de nuestras efectivas convicciones de lo que es el mundo, sobre la jerarquía de los valores que tienen las cosas: cuales son estimables y cuales son menos.

Es adecuado comentar, la conveniencia de uniformizar la enseñanza en el nivel medio superior con programas viables y métodos académicos a la altura de nuestro tiempo.

La diversidad de escuelas sean estas: COBACH, CBETIS, CETMAR, CBTAS, CECATI, CECYTES, PREPARATORIAS FEDERALES, PREPARATORIAS POR COOPERACION, PREPARATORIAS ESTATALES, PREPARATORIAS PRIVADAS, etc., todas ellas con diferentes programas, propósitos educativos y fuentes de recursos financieros, crean un serio desequilibrio en los aspectos académicos y administrativos.
La mayoría de estas instituciones sobreviven con deficiencias diversas que desalientan a la población estudiantil, la falta de instalaciones educativas y administrativas, suficientes y adecuadas, así como bibliotecas, aulas didácticas, centros de cómputo eficientes, talleres y laboratorios modernos, lugares de esparcimiento, áreas verdes y cafeterías funcionales, salones adecuados para la práctica de las bellas artes como: La pintura, la escultura, la música, el teatro, la declamación y la oratoria, así como suficiente infraestructura para la práctica del deporte, hacen que los jóvenes no encuentren gratificante a la educación. (Como decían los griegos: Si no hay arte y cultura, no hay conocimiento).

Iniciaríamos con un paso importante si en lugar de tener varias escuelas del nivel medio superior con deficiencias notorias, y con una población escolar de mil a dos mil alumnos por institución, el Gobierno de la República pudiera comprometerse por conducto de la Secretaria de Educación Pública, a construir en los Estados del país a verdaderas instituciones escolares, con suficiente infraestructura académica, cultural y deportiva, arquitectura confortable y estética y con una capacidad para absorber cuando menos a diez mil jóvenes.
Si esto fuera posible, deberá hacerse un análisis de todas las preparatorias que hoy se encuentran aisladas y pulverizadas en sus programas académicos, a fin de establecer en la nueva institución educativa propuesta, un grupo de materias únicas de tronco común, así como las especialidades que se han venido impartiendo en las escuelas preparatorias antes mencionadas.
Desde luego que es de vital importancia recuperar a la educación nacional que ha sufrido un gran deterioro y pérdida de nacionalismo e identidad en los últimos años con programas educativos de corte anglosajón implementados en los últimos años por gobiernos irresponsables.

Es urgente pues, recuperar a la educación nacionalista que en su momento histórico fue implementada por maestros extraordinarios y patriotas, como: Don Justo Sierra, Don José Vasconcelos, Don Jaime Torres Bodet, Don Narciso Bassols, Don Gustavo Baz, Don Agustín Yáñez, Don Jesús Reyes Heroles, todos ellos eminentes funcionarios que dieron en su oportunidad gran prestigio a la educación mexicana.

El maestro, guía espiritual de la sociedad, debe estar apoyado en estos propósitos por un sindicato fuerte, unido en lo esencial, prestigiado, incorruptible y que sea solidario con los grandes propósitos y anhelos de nuestro pueblo.
Un sindicato que cumpla con su compromiso histórico, que vigile el comportamiento de los hombres que pertenecen a su gremio, que participe con ahínco en la revaloración de la función magisterial, en la actualización y modernización del maestro.
Un sindicato que tenga la habilidad política de negociar dentro del marco constitucional con las entidades gubernamentales un Salario Decoroso Profesional para el personal docente y administrativo que colaboran en los planteles educativos.
Si esto fuera posible, es factible convocar al trabajo docente a maestros creativos, inteligentes, con deseos de trabajar, y como consecuencia de ello dar las gracias a quienes ejercen su trabajo sin pasión, sin entusiasmo, sin compromiso social y que afectan gravemente el desarrollo de la educación en México.

El problema de la educación en México no radica en la educación media superior, como algunos improvisados han comentado. Este tiene su origen en factores complejos como son: la poca inversión educativa, programas de enseñanza inviables para nuestro desarrollo, mucho entretenimiento estéril, poca cultura escrita, mucha imagen, poca memoria, mucha computadora y poca actividad deportiva y cultural, así como poca visión y eficacia de quienes en los últimos años han tenido la oportunidad de ejercer puestos de relevancia en la Secretaria de Educación Pública Federal, así como en las Secretarias Estatales.

“Nosotros creemos con Don Jaime Torres Bodet que para que los nuevos mexicanos tengan fe en la educación que les sea impartida, de nada servirá el perfeccionamiento de nuestros métodos, si ese perfeccionamiento no se conjuga con la depuración de nuestra política y con el respeto de nuestras instituciones”.


Estrategia Política Nacional”

MEXICO PATRIA NUEVA A.C.











No hay comentarios:

Publicar un comentario